martes, 1 de noviembre de 2016

32


Se me volvió difícil mantener el blog.

El ritmo de vida que el presente nos hace llevar en este país, en este mundo. Las excusas. Las entradas sin terminar en la bandeja de borradores. Pero vuelvo, siempre vuelvo. Escribo, siempre escribo aunque no publique nada, porque es mi terapia, mi espejo, mi encuentro conmigo.

Celebré mis 32 años 8 días seguidos....mi ritual de siempre. Recibir las 12:00 del 24/10 y de ahí en adelante vida, amor y alegría.

Agradecer a Octubre la vida, honrar la memoria de mi madre quien me hizo lo que soy...desde que mamá murió celebro aún más la vida, porque ella amó vivir como nadie. Tuve 4 tortas. Me cantaron cumpleaños desde varias partes del mundo. Me cantaron cumpleaños en todos los proyectos teatrales de los que formo parte. Abracé a mi familia, a mis sobrinas. A mi madre en el viento y la lluvia. Abracé a mis tíos y a la abuela por teléfono. Abracé a los amigos de siempre, a los pocos que me quedan en Caracas...abracé a los amigos de ahora, a esos muchos y especiales que llegaron a mi vida este año. Extrañé a los que están en otras latitudes, a los que están acá pero no pude ver...extrañé algunas voces, me hicieron falta algunos abrazos. Recordé mis cumpleaños anteriores y vi pasar frente a mis ojos mi vida entera. Me dejé llevar, me caí, bailé, grité, subí la montaña, caminé por La Hoyada. Desmonté dos obras. Ensayos de teatro y de gaitas. Fui a un estreno de un monólogo en el que entrelíneas me reconocí. Compartí cervezas con amigos queridos. Me consintieron con hamburguesa y cerveza. Me redescubrí cursi. Me emborraché vergonzosamente, lo sé porque no lo recuerdo. Pasé de la niñez a la adolescencia y de la adolescencia a la adultez. Me enamoré y desenamoré. Me aferré a los encantos de alguien. Lo solté. Recibí regalos. Recibí amores.

Mi celebración culminó (aunque saben que celebro la vida todos los días) el domingo 30/10 con el concierto de Soledad Bravo. Un regalo que no hay forma de agradecer. Esa mujer con su voz, que es verdad absoluta, me destrozó y construyó el alma. Fue capaz de hacerme sentir, en casi 3 horas de música exquisita, todos los sentimientos. Viajé, sin moverme de la silla de la sala de conciertos del Centro Cultural BOD, viajé.

Les confieso que luego de tanta celebración, llegó un bajón. Y llevo horas de lágrimas....la noche del domingo...anoche...esta mañana...y ahora de nuevo. Siento una profunda tristeza. Y sí, quiero el consuelo de mi madre...

No sé si se trata de la famosa crisis de los 30 que llega 2 años después...nunca me ha preocupado la edad, la verdad, porque me siento bien conmigo, con quienes me rodean y con lo que hago...eso me basta....la edad es sólo los años que pasan, los años que la vida nos deja vivir. Lo cierto es que estoy aquí hecha de llanto...

Ayer la ciudad me revolvió el alma...el país me hirió.
Tres imágenes del 31-10 en Caracas:

- Anciana portando franela roja del PSUV se agacha a hacer sus necesidades en pleno lobby de la estación La Hoyada

- En el metro pedigüeños y vendedores ambulantes como nunca. Jóvenes con cajas plásticas llenas de donas, pastelitos, golfeados, donplins, etc. El rebusque. El hambre

- Una pareja de padres jóvenes maltratan a su niña de unos 8 o 9 años. El padre la lleva agarrada por el cuello toda la escalera mecánica del metro. Creo que los perdí de vista y cuando salgo a la calle es la mamá quien ahora le hace daño a la niña, la lleva apretándole la mano hasta el dolor...la niña apenas logra quejarse...me les pegué muy cerca en la acera, logré ver los deditos rojos de la niña por la fuerza que le aplicaba su madre... quise decir/hacer algo y no pude...la mamá me miró con desprecio, cruzaron la calle y unas lágrimas salieron de mis ojos porque me sentí cómplice.

El domingo Soledad me movió el alma.
Soledad Bravo a sus 73 años canta como diosa, deja el alma en el escenario, entrega todo, todo baila y canta con ella. La acompañaron músicos extraordinarios: Andrés Briceño, Alberto Lazo, Eddy Pérez, Gerardo Chacón, Kiko González, Frank Haslam y Alfredo Naranjo. Un lujo de concierto. Un lujo de país. Y hoy recordándola me aferro a la esperanza de un futuro mejor para Venezuela. Me quedo con ese grito de libertad, con esas ganas de construir país.

Hoy soy yo quien me muevo el alma con autroreproches, reconocimiento de errores y caprichos...y está bien. Es justo revisarse, pensarse y replantearse la vida. Llorar se hace necesario. Es descarga. Es renacer.

¡Bienvenidos 32! con este agridulce que siento ahora. Aquí estoy para vivirlos y gozarlos, con sus altas y bajas, con sus aciertos y desaciertos, con las alegrías y tristezas que esta nueva vuelta al Sol me traiga.

Agradezco los gestos, los mensajes, los regalos, las palabras y detalles, la compañía de todos los que celebraron la vida conmigo. ¡Gracias!

"La tristeza es triste porque te disgusta. La tristeza es triste porque te gustaría no estar en ella. La tristeza es triste porque la rechazas. Pero de gustarte, incluso la tristeza puede convertirse en una flor de tremenda belleza, silencio y profundidad" Osho


Fotografía cortesía de Marian Gomez








lunes, 22 de febrero de 2016

Mi primer amor

Para la mayoría de las mujeres su primer amor es su papá...para mí fue mi mamá.

Aún recuerdo como le hacía caminos de flechas y notas hasta su cuarto, donde la esperaba una tarjeta, un dibujo y un montón de "te quiero".

Siempre fuimos compañeras. Tuvimos nuestros altibajos, nuestras diferencias, pero siempre terminaba durmiendo en su cama...aún pasados los 20.

Un día como hoy, hace 5 años, mi primer amor, el amor verdadero partió físicamente. En mi egoísmo me repetí mil veces, aquel 21 de febrero, que me había dejado sola. Hoy sé que no fue así. Hoy, sin los límites del cuerpo, está conmigo siempre, en cada paso, en cada decisión, en cada problema y en cada solución. También comprendí que debía partir porque - citándola en el propio día de su muerte - "quiero vivir hija, pero no así". Ya aquello no era vida, ya ese cuerpo no era el suyo y su corazón, su alma necesitaba salir de él, para vivir, vivir, vivir en la plenitud de la muerte que es vida. No en vano su epitafio reza "Aquí comienza la vida"...ella misma lo escribió 9 años antes cuando enterramos al abuelo, su papá.

Mi mamá fue una mujer sabia, noble, solidaria, alegre, espiritual, cariñosa, respetuosa, correcta, nadaba entre las aguas de lo conservador e innovador, clásica y moderna, visionaria...en casa ella usó una Mac y navegó en internet primero que sus hijas, creía en la virginidad antes del matrimonio. Como buena abogada penalista, siempre con ojo para las malas y las buenas personas, para los malos y los buenos caminos....nunca se equivocó en sus lecturas acerca de mis amigos o gente que se me acercaba..."mosca con fulano" y fulano la cagaba jajaja. Madre al fin, madre intuitiva, madre tierra y cielo.

Está conmigo, lo sé y lo siento, pero no niego que abrazarla me hace falta, que escuchar su voz se hace necesario cada día...más nunca sonó mi celular de madrugada en mis salidas, más nunca un correo cargado de sabias palabras, de regaños poéticos...su ausencia física me sigue doliendo como el primer día. Y ese dolor se hace leve cuando la leo, por eso bendigo y agradezco que mamá fue poeta y nos dejó sus versos, sus letras que eran sus pensamientos y sentimientos, nos dejó su vida...

Cuando mamá murió, un amigo de ella me hizo llegar estas palabras que ella le había escrito en ocasión de la muerte de su abuela...siempre vuelvo a ellas porque son consuelo infinito, porque son un encuentro con ella:

"Vas a necesitar del silencio y de la soledad, para superar el dolor, debes concentrarte en tu todo y en tu nada; es esta la filosofía que te permitirá encontrar el camino de luz que necesitas para salir del dolor y volver a sonreír a la vida, que es el deseo que se llevó tu abuela sellado a su espíritu. Los dones que ella supo trasmitir a tu alma de niño, florecerán para siempre y tú le rendirás un eterno homenaje. Vivirás para la plenitud que llegará a través del arte, de la música, de la poesía, de amor a los demás y buscarás y aportarás un grano de arena en la construcción de un mundo más humano y más natural. Recorrerás el camino de lo irreal, porque en definitiva, nos pasamos la vida, persiguiendo lo irreal para llegar a lo real.


Tal vez, en este momento de dolor, sientas que te encuentras en el camino de los laberintos, pero no olvides que todos los caminos conducen al centro, y el centro eres tú mismo. Ante el duelo que te aflije, debo decirte que todos los caminos conducen a tu propia vida."

Delia Rengifo


Mi amor por ella sigue intacto...y la sueño feliz y sana, siempre con un vestido rojo que hace brillar más sus ojos y su sonrisa.

5 años y sigues conmigo, seguirás conmigo porque soy parte de ti.

Mi primer amor fue mi mamá.


domingo, 11 de octubre de 2015

Cuando una temporada termina...



No es secreto que mi vida tiene un antes y después de la muerte de mi mamá. Y aunque su ausencia duele como el primer día, aunque quisiera regresar el tiempo y cambiar las cosas para que ella viva; agradezco a la vida, a Dios y su Universo el sitio en el que estoy hoy, el estado en el que me encuentro.


El año que murió mamá fue el mismo en que el Vyana Rodriguez Preti llegó a mi vida... y ella me llevó a Petare e hicimos posible el sueño del Teatro De Petare César Rengifo junto a Gladys Seco (quien también llegó ese año) y ahí en ese escenario que vi renacer sentí que mi mamá me había llevado hasta allá...


Han pasado 4 años y 8 meses desde que mamá murió y 4 años y 5 meses de aquél día en que Vyana en una terraza con vista al Ávila me invitó a trabajar con ella....una entrevista que terminó siendo como el reencuentro de 2 amigas que tenían mucho tiempo sin verse y tenían muchas cosas que contarse...muchas cosas han pasado desde entonces. Una breve pausa en la que seguí sirviendo a Petare desde su Fundación José Ángel Lamas ....un incendio que fue, a la vez, una luz....y una llamada de Vy para preguntarme por otras cosas, justamente el día en el que ponía mi renuncia en la fundación, me puse a la orden para cualquier cosa...a los pocos días me llamó "No tengo asistente de dirección y reestrenamos en una semana Ratón y Vampiro en BOD. Tenemos ensayo en sala este miércoles, de verdad necesito a alguien en cabina ¿Quieres?" ....ya saben mi respuesta.


Y aquí estamos, un año después, cerrando temporada de‪ #‎ElCumpleañosdeFantasma‬ que nació del trabajo colectivo, del amor colectivo que se vive en el Castillo Azul de Ratón y Vampiro ... En ese camino de un año tuvimos una Lección ganadora de Leonardo Van Schermbeek , un viaje maravilloso con Cuentos de Aeropuerto, dos musicales con nuestros chamos de la Escuela de Teatro Musical de Petarey esta pieza que cierra ‪#‎hoy‬ una exitosa y maravillosa temporada.


Sí, apagamos las velas....pero como bien dijo mi querida directora, no habrá tiempo para el guayabo porque pronto encenderemos las luces de la Navidad.


¡Gracias por el viaje Héctor Enrique Castro Garzón Rafael Monsalve Cuenta Llena María Mercedes Barrios Gallípoli Leonardo Van Schermbeek Jefferson Quintana Marisela Seijas Victor Vivas Trasnocho Cultural!


No puedo estar más feliz y agradecida hoy por todo lo que me ha dado el teatro en un año. En un país que se nos cae, el teatro nos mantiene de pie y hablando en voz alta. El teatro es nuestra resistencia y nuestra mejor manera de hacer país.


He aquí una muestra más de que todo pasa por algo. Extraño a mi mamá todos los días, la lloro también y nada más quisiera que poder abrazarla hoy y verla feliz por mis logros. Pero, no tengo duda, de que es este el lugar donde debo estar. Ella así también lo quiere. Verme hacer con AMOR lo que AMO.



domingo, 26 de julio de 2015

"Ni que nos vayamos, nos podemos ir" de Lupe Gehrenbeck

El ringtone de una llamada de Skype es el inicio de este viaje que Lupe Gehrenbeck tituló "Ni que nos vayamos, nos podemos ir" y que hoy llega a puerto para descansar un poco y poner pies bajo la arena para recargar energías. Porque estamos seguros de que el viaje no termina hoy...

Simona Chirinos es Alberta. La señora que trabaja en la casa de los Quintero. Cómplice de Elvira, su amiga y compañera. Conoce a Carolina y a Candelaria como si fuesen sus hijas. Alberta es un miembro más de la familia. Cuida y quiere esa casa porque la siente suya. Los corotos de Elvira también son suyos. Un personaje tan venezolano que te hará reír como tal, ya verás. Alberta es esa alegría que somos, esa sin la que Elvira no puede vivir.

Mi frase favorita de Alberta: "Pero ¿qué le preocupa tanto señora? si en este país ya estamos emigrados ¿No ve que después de tanto años de "buenos días" ya ni nos reconocemos? y estamos tan asustados que nos encerramos ¿eso no es olvido?"

Gracias Simona por ser un tripulante fundamental en este barco. Por tus risas y optimismo. Por el amor y la alegría que le inyectas a tu trabajo. Gracias por regalarnos a Alberta, expresión de nuestra venezolanidad en las tablas.

Caridad Canelón es Elvira. Venezolana de 65 años, casada con Ramón Antonio Quintero. Madre de dos hijas: Carolina y Candelaria. Abuela de nos nietos creciendo en Miami. Ha decidido, junto a su esposo, irse a tomar unas "vacaciones" a Miami con Carolina y con sus nietos. Prepara una venta de todos los objetos que ha ido acumulando en su vida: vajillas, juegos de té, adornos, portarretratos, cuadros...en fin todo lo "mucho que tiene, pero que no vale nada" porque ¿cuánto valen en verdad los recuerdos ligados a todos esos corotos?. Elvira ha tenido una vida feliz en Venezuela, pero sabe que debe irse, debe alejarse de su orilla, al menos un tiempo. Sus nietos crecen y ella envejece.  Elvira es el país, como lo somos todos.


Mi frase favorita de Elvira "lo que no se puede pegar, Alberta, son los peroles que dejas abandonados en manos ajenas. Eso no se vuelve armar. El rompecabezas de tu vida, donde cada objeto es una pieza y con cada pieza que dejas, te quedas tú un poco."

Gracias Caridad por tanto. Nuestro encuentro es un regalo de la vida. Gracias por tu entrega, por el respeto que le tienes a tu profesión, siempre demostrándolo con el trato que das a tus compañeros de trabajo. Gracias por el cariño y la confianza desde el primer día. Nos debemos un café, lo sabemos. Te admiro y te quiero muchísimo.

Nattalie Cortez y Gladys Seco son Candelaria y Carolina, respectivamente. Hijas de Elvira. No se la llevan muy bien entre ellas, pues Candelaria es chavista y Carolina opositora que se fue a vivir a Miami hace 8 años. Carolina comprará los pasajes para Elvira y Ramón Antonio, sus padres...los también padres de Candela, quien no soporta la idea, convencida de que "si tú lo que crees es que a este país le hace falta gente honesta y trabajadora ¿por qué no te quedas y le echas pichón, pues?". Suena a historia cliché, pero eso somos. Son innumerables las familias divididas por razones políticas. Carolina y Candelaria son Venezuela. En sus textos nos encontraremos frente a frente con nuestra realidad.

Mi texto favorito de Candela: "El que reparte arepas en una bicicleta dice que monto una arepera. La que pasea perros dice que es veterinario. Yo no sé de dónde sacan los venezolanos, que son tan echones, tanto conformismo. Porque si tu crees que a este país lo que le hace falta es gente honesta y trabajadora ¿por qué no te quedas y le echas pichón, pues? Ah no, prefieren irse a Miami y hacer catarsis hablando mal del gobierno por el Facebook, patético."

Mi(s) texto (s) favorito (s) de Carolina: "Sólo Venezuela supera cualquier esmero de la imaginación"

"Me da miedo la mar porque yo quiero regresar. Tu papá siempre regresa ¿qué es lo que te hace dudar?. Que si quiero regresar ¿para qué me voy embarcar? para traer el pescado del sancocho, el cuento de los peces tripochos y otros cantos de sirena que vas a poder contar a todo el que quiera escuchar."

"Porque no es lo mismo tener que amanecer para que no te multen por conducir borracho, a que tener que amanecer para que no te maten. Tú elijes, la multa o la muerte"

Gracias Natta por tu buen carácter, por tus consejos y por las conversas siempre gratificantes. Gracias por tu Candelaria, tan bien plantada, tan fuerte y débil a la vez. Gracias por su genuinidad. Y gracias por darme la oportunidad de acompañarlas en este viaje.

Gracias mi Gladys querida. Graciaaaaaaas. Somos peces de esta playa, aunque la guardia nos mande a recoger. Te quiero inmenso y agradezco infinitamente nuestro encuentro. Sabes que Vyana y tú son mis madrinas teatrales, mis talismanes. Abrazo grande.

Estos 4 personajes, sin duda, nos harán comprender que "ni que nos vayamos, nos podemos ir" porque a Venezuela la llevamos en el ADN, en la mente, en el cuerpo, en el corazón.

Oswaldo Maccio, fue el encargado de dirigir a estas cuatro damas de la actuación. Un trabajo impecable. Logró encajar las 4 personalidades en perfecta armonía, en las tablas y en el trabajo de mesa fuera de ellas. Un maestro. Gracias Oswi por abrirnos tu corazón y tu mente a través del teatro que escribes, actúas y diriges. Mi admiración, respeto y cariño. Gracias por el estrés y la calma siempre en equilibrio. Gracias, precisamente, por el equilibrio. Te quiero.

Gabo, mi compañero en producción. Sin ti estas 9 semanas habrían sido un caos. Gracias por ser ojos, manos, pies, cabeza atentos siempre. Gracias por el consentimiento y la complicidad. Gracias por ser el hombro para cerrar los ojos un ratico los días de cansancio. Nos seguiremos acompañando.

Lupe. ¿Qué decirte Lupe? eres la gran artífice. La autora intelectual de este zaperoco. Gracias por tus letras, sin ellas no estaríamos nadando en estas aguas. Gracias por regalarnos la posibilidad de reír y llorar de nuestras desgracias, gracias por mostrarnos la certeza - hecha teatro - de que somos venezolanos, para bien y para mal. Gracias por darnos la oportunidad de palpar tus letras durante estas 9 semanas.

Queridos míos. Seguiremos en esta pecera nadando y viéndonos a los ojos.

Los quiero y admiro profundamente.

¡Hasta pronto! (Muy pronto...)

¡Nos vemos en las tablas!




viernes, 13 de febrero de 2015

La Lección (reflexiones y emociones antes de un estreno)

No creo casual que mi más reciente entrada al blog haya sido un martes 13 ni que hoy sea viernes 13.

No creo casual que mi más reciente entrada se titule "Voltear la mirada al presente" y hable sobre el país en tiempos de guarimba y protestas estudiantiles, al mismo tiempo que hoy, un año después de las protestas de febrero 2014, mi presente sea el estreno de un proyecto teatral que, a su manera, también nos habla del país.

Diría mi querida Meche Barrios (y también Henrique Capriles jeje) "el tiempo de Dios es perfecto".

En mi última entrada intento dar una lección ciudadana desde mis ganas de hacer país y en esta vengo a contarles sobre La Lección, un proyecto maravilloso, con el cual he hecho país, hago país.

Voltear la mirada al presente, frente al futuro. Este proyecto significa eso.

Cuando Leo me dijo que necesitaría una asistente de dirección, durante nuestra temporada navideña de Ratón y Vampiro, me ilusioné inmediatamente. En ese momento, me estrenaba en un trabajo fijo; lo cual me iba a impedir estar en todos los ensayos, no había garantía de que en el trabajo me dejaran llegar tarde tantos días a la semana... pero, no precisamente por La Lección, decidí renunciar y me llenó de alegría saber que iba poder acompañar a Leo y a sus actores durante el proceso.

La primera lectura del texto la habían hecho en mi casa y recuerdo lo poderosa que fue. Yo no conocía el texto. Denso, gracioso, amplio, mordaz; sutil, pero desgarrador; elegante, pero grosero; un texto duro y mágico. Para entonces, Leo no me había dicho para asistirlo...de pronto, en diciembre, ahí estaba, sentada a su lado con mi libreta y mi propio texto, siendo testigo y partícipe de un proceso de creación que no olvidaré jamás.

La Lección es un espejo cruel. Una historia oscura, que no se parece, en esencia, a ninguno de los que conformamos el equipo. Nosotros somos seres de luz y magia, capaces de representar la maldad desde sus entrañas como un canto en su contra.

Estos meses pasaron entre caminar por la ciudad en búsqueda de todo lo que necesitábamos, enfrentar la escasez también en artículos de ferretería y papelería, darme cuenta que realmente todo está muy caro, escuchar historias de robos y muertes (incluyendo un intento de robo que viví), ver como nos desmoronamos como país, pero no como individuos. Nosotros ahí, ensayando 4 veces a la semana, reuniéndonos sábados y domingos para afinar otros detalles de producción y difusión...hacer teatro es nuestra resistencia.

Vi nacer tres personajes increíbles, tres historias que vendrían a contarnos una sola. La Lección ha sido un refugio, un motor inspirador, una razón para la vida, un lugar donde gritar, una forma de hacer país, una manera de alzar la voz; las ganas de seguir aquí, a pesar de todo.

Manchados todos

Desde el mismo momento que entras a la sala, sabes que presenciarás un crimen y desde ese mismo momento, te vuelves cómplice. El silencio y la risa serán las muestras de ello.

La Lección es un espejo cruel. Oímos de robos, secuestros, violaciones y asesinatos a diario; y nada pasa. Contamos las historias y nos las cuentan como si fuesen chismes de celebridades.

"Sabes que el otro día mataron a una señora en La Urbina" es igual a "marica qué perdedora Katy Perry en el super bowl".

¡Sangre, viva la sangre! ¡Que la sangre nos ensordezca! ¡Que la sangre nos ciegue! ¡Que la sangre nos enmudezca!

Habituados. La violencia es el pan nuestro de cada día. Y por ahí andan muchos gordos y contentos, ignorando - tal vez a propósito - la miseria humana en la que estamos inmersos, la cual no se trata, precisamente, de vivir un rancho.

Al respecto, me permito citar a Leo, quien en el dossier de La Lección expone: "En el 2013 se registraron en Venezuela más de 24 mil muertes por asesinato, una cifra escandalosa. Vivimos el proceso migratorio más alarmante que hayamos vivido jamás porque no estamos seguros en casa. Nos acostumbramos a las muertes sin sentido con la misma naturalidad que nos acostumbramos a cambiar de champú porque no se consigue el que usamos habitualmente. “La imaginación no es arbitraria, es reveladora”, aseguraba Ionesco. Y creemos firmemente que esta realidad también podría resultar reveladora. La escogencia de La Lección es una decisión de hacerle frente al absurdo de estas muertes, es tomar partido y ponernos cara a cara, a través del humor que tanto “disfruta” el venezolano, con esta ridiculización de la pérdida de la vida que no ocupa a los dirigentes de este país. Después de todo: “se trata de política”.

Ojalá la sangre haga lo contrario, nos destape los oídos, nos libere de las vendas, nos haga gritar, nos asquee, nos haga ser viva voz en contra de la violencia.

La Lección es un espejo cruel, pero necesario e inevitable.

Hoy es viernes 13.

Hoy estrenamos La Lección en el #FestivalDeJóvenesDirectores del #TrasnochoCultural.

Gaby, Ricardo, Adriana, Jesús, Gio, Gerónimo, Raquel, Meche, Librería Lugar Común, Dayhana, Héctor, Rebecca, Jeff, Leo... gracias por creer, gracias por crear.

La Lección fue un proceso maravilloso, cargado de momentos mágicos...por momentos, nos sentíamos bendecidos...y estoy segura de que lo estamos... Y en buena medida, gracias a la buena voluntad, a las ganas de trabajar, a la necesidad de vernos a las caras unos con otros y al hecho de estar en sintonía.

¡Salud por el primero de muchos proyectos por venir!

¡Viva el teatro, que es la voz, que es tanta voces!

Nota importante: estaremos desde #HOY hasta el #22F en el marco del Festival de Jóvenes Directores Trasnocho, que se celebra en el Espacio Plural. Viernes a las 8:00 p.m, sábados y domingos a las 7:00 p.m. 250 Bs la entrada en las taquillas del teatro.



Ilustrando todo esto que acabo de contar:



martes, 13 de mayo de 2014

Voltear la mirada al presente


"Bastaría solo con renunciar
 a la recreación interminable del pasado,
 dejar a los próceres en sus cabalgaduras de piedra
 y atreverse a ver los ojos del presente
 y el futuro" 
Isabel Pereira Pizani



Al entrar a mi casa, un busto de Bolívar con mirada melancólica, sombrero de llanero, el tricolor sin las estrellas en el pecho, está roto en una esquina, un Bolívar triste, un Bolívar siempre vigilante.

Quizás, no sean muchas las casas que tengan la presencia de Bolívar de esta forma, pero El Libertador y toda la historia de nuestra independencia y fundación siempre están presente. La tarea heroica de nuestros libertadores, las ideas de república de 1810 aún laten como si hubiesen surgido ayer. Siempre aferrados a la idea del Mesías, el pasado se vuelve un asunto casi místico, religioso. Los próceres cabalgan en sus caballos de piedra, sin descanso, no los hemos dejado. La espada de Bolívar aún camina por América Latina.

"¡Después de Bolívar, Cristo, después de Cristo, Chávez!" es el grito a viva voz de mi vecino del apartamento 33. En su monedero las tres estampitas. Me ofrece unas cervezas el próximo viernes y me recuerda que Maduro es el hijo predilecto del comandante eterno, se despide, no sin antes pedirme la bendición. 

Religión y política siempre de la mano. El ejercicio de la política va acompañado de un carácter religioso, de ahí el culto a nuestros líderes, quienes deben causar en nosotros tal frenesí, tal euforia para poder traducirse en votos. Y así vemos, en balanza equilibrada a nuestros santos y políticos.

Este comportamiento está signado por la necesidad del venezolano de que una mano súper poderosa, omnipotente y omnipresente venga a solucionarle todos sus problemas. El mesianismo instaurado amen de la hazaña independentista, la cual nos coloca como víctimas de un saqueo, de una mutilación cultural, pero salvados y redimidos por la gracia de un libertador. Desde entonces, elegir a un presidente, es elegir a un salvador.

Quedan expuestos dos aspectos fundamentales: la reelectura constante del pasado para intentar repetirlo en el presente y el culto a los líderes políticos. Males que nos han dejado una profunda cicatriz, porque nos han impedido ejercer nuestra ciudadanía. Nos han disminuido en nuestro papel a desempeñar en el progreso de la nación. No estamos conscientes de lo necesarios que somos para la construcción de un país próspero, no terminamos de insertarnos en el Estado;  quizás de esto derive la atracción hacia el populismo, los intentos revolucionarios y las dictaduras militares que han caracterizado la historia poscolonial venezolana.

Nos hace falta voltear la mirada al presente, ansiar un futuro distinto. No sabría asegurar cual es el camino a transitar para deslastrarnos de estos males y de tantos otros. 

Me aventuro a decir que la primera tarea es con nuestros niños y jóvenes, quienes están ávidos de futuro. Al estar expuestos a tanta información y a tanta tecnología tienen la posibilidad de conocer otras formas de vivir y de ejercer la ciudadanía; son dueños de una enorme ventana de posibilidades. Los educadores tienen bastante trabajo, un reto y una responsabilidad. 


La segunda tarea está en quienes logran tomar conciencia de los aspectos negativos de nuestra idiosincrasia, quienes miran al pasado para entender el presente y no para seguir repitiéndolo. Tenemos que ser voz, tenemos que tomar los espacios, discutir al país, ser los protagonistas. Tomarnos en serio al país, ponernos de frente al futuro y darle la espalda al pasado.   

Leer artículo editado para Encuentro Posible

domingo, 27 de abril de 2014

Empezar por casa

Lunes, 9:30 de la mañana, me dispongo a comprar mi boleto en la taquilla de la estación de metro Altamira, doy los buenos días y no recibo respuesta alguna del otro lado de la rendija. Pido mi ticket acompañado del "por favor" correspondiente al mismo tiempo que entrego el billete. El boleto junto al vuelto es lanzado de mala gana hacia la rendija. Lo tomo y amablemente me despido deseándole un feliz día al joven que me ha atendido.

Voy de Altamira a Petare y en el vagón escucho tantas historias. El muchacho uniformado con carnet de la Sudeban hablando por celular sobre el cupo cadivi que le vendió a la hermana que se va para Panamá porque allá tienen un contacto que les va a raspar las tarjetas. La señora que vive en Catia va a Petare porque tiene un problema en una pierna y le hablaron de una curan
dera guajira que vive allá. Dos ancianas parecen conversar de sus hijos o nietos. Una pareja discute por quién cuidará al niño esta tarde. Mientras pedigüeños, vendedores y músicos desfilan para conseguir su pan de cada día.

Se desocupa un puesto en la estación Los Dos Caminos, me siento, estoy entre varios hombres que conversan. Uno lleva un sobre grande en la mano, de esos donde suelen ir las radiografías. Y efectivamente es una… relata que viene de las oficinas del Seguro Social de Chacao y que no ha podido conseguir el reposo para su mujer, porque es necesario que la paciente esté presente para que la chequeen. Se queja porque "cómo coño la baja de allá arriba de ese cerro con la pata enyesá". Comienzan a discutir de forma coloquial sobre la burocracia, me hacen reír en varias ocasiones. Mi risa no pasaba desapercibida para el que llevaba la radiografía, volteaba a verme cada vez que lo hacía. 
Estación Petare. Uno le dice al otro "ah sí es verdá que tu eres escuálido" y éste le responde "yo no soy escuálido, soy venezolano y trabajador". Fin de la discusión (terminó justo como lo imaginé). 
Todos nos bajamos en Petare. 
Sabía que el señor de la radiografía no iba a pasar por alto mi presencia, en la desordenada fila para subir las escaleras mecánicas me aborda:"tú no eres de por aquí, lo sifrina no te lo quita nadie, pero no sé porqué me pareces buena gente, quizás no seas tan escuálida cómo aparentas", me río y le digo "la verdad es que escuálida no soy, no sé si lo nota, pero mis kilitos demás tengo". Se ríe y responde "bueno, tú me entendiste lo que quise decir" y yo concluyo "sí señor ¿y sabe qué? también soy venezolana y trabajadora". Cada quien siguió su camino a las diferentes salidas en la estación. Me quedé pensando en que ningún venezolano puede ser ajeno a la situación actual del país, no es asunto de unos pocos, por el contrario, nos compete a todos. Pensé que ese señor y yo necesitamos pedirnos perdón. Y que de algún modo comenzamos hacerlo ese día. Porque nuestra interacción, la verdad, fue con respeto y no siempre es así.

Todos los días debo trasladarme de Altamira a Petare y pequeñas historias como estas tengo muchas, muchos personajes fugaces. Pero, todas las historias siempre van ligadas a la situación país. Más de las veces las discusiones terminan en insultos y gritos. Y es cuando pienso que no hace falta estar armados para estar en guerra. 

Juego a recordar una Caracas amable, en la que el muchacho del metro me daba los buenos días y todo era más limpio, los corazones sobre todo. La movilidad para mí es el metro. Ya con 6 años acompañaba a mamá al centro de Caracas. En una ocasión solté la mano de mi mamá en medio de un tumulto de gente, recuerdo la sensación de miedo. Un señor me alzó y me llevó a la mano de mamá de nuevo. Mi mamá me hablaba de la inseguridad, claro, era abogado penal. Pero, nunca me enseñó a tenerle miedo a la calle, del miedo a la calle no me habló, de sus peligros sí. Pero, la vida pasa en la calle y eso sí me quedó claro.

Desde los 11 años me fui caminando al colegio, a los 13 ya recorría Caracas en metro y metrobus sola. Hoy tengo 29 años y debo trasladarme a diario desde Altamira a Petare, siempre de peatón, nunca que he querido tener carro porque siento que cuando se es peatón, se vive más cerca de la gente. Seguro no soy la única, sólo busco decir con esto que he vivido el cambio de esta ciudad en 15 años y probablemente otros tienen unos 30, 50 o más años viendo la triste metamorfosis de la sociedad venezolana. 

Es un lugar común la añoranza de la Caracas de antier. La de los techos rojos. Esa con la que me encuentro a diario en el Centro Histórico de Petare: gente amable, los buenos días, las sonrisas cómplices, ese aire de provincia, ese espíritu alegre, ese lugar donde me siento como en mi casa. Es viajar en el tiempo. Pero, mi intención en estas líneas no es hablar tanto de Petare. Hago un intento de ilustrar, desde mi experiencia, cómo la crisis moral, la de valores, es probablemente la más grave de todas, sea quizás la causa de todas las otras crisis que estamos viviendo. Porque considero que para el progreso de un país es tan importante el escuchar los buenos días al entrar a una panadería como la decisión de medidas económicas específicas. La formación ciudadana es básica. El manual de Carreño ha perdido vigencia, porque parece no tener cabida en nuestro día a día. Parece habernos acostumbrado a tratarnos mal.

Empujones en el metro, malas caras en lo sito os de servicios, insultos, gritos, negativas, irrespeto, deshonestidad, corrupción, violencia, muertes. Y en estas palabras queda definida nuestra descomposición social, nuestro quiebre moral. Necesitamos un cambio de piel, pero para ello necesitamos primero reconocer que somos un sólo cuerpo. Y eso empieza por el reconocimiento del yo y del otro.


Nos hemos dedicado a la acusación férrea de nuestros gobernantes, a la denuncia de la falla de sus políticas sociales y económicas; nos hemos pasado la vida y se nos ha ido la historia criticando la gerencia pública y sus desaciertos, la corrupción y el nepotismo. Obviando siempre la reflexión individual, la observación de mi desenvolvimiento en el inmediato entorno: mi casa, mi oficina, la cuadra donde vivo, la plaza a la que voy, el bar donde me tomo la cerveza, el kiosco donde compro la malta y el periódico todas las mañanas. Se nos olvida que nosotros también podemos ser corruptos, nepóticos o embusteros. Estamos ante una nueva exigencia social, estos 15 años tienen el deber de servirnos para recordar el rol que cada quien debe asumir y responder ante las responsabilidades que éste le exija: zapatero a su zapato. Es inviable una salida armónica de nuestros problemas sin reconocer el papel individual que nos corresponde asumir. Es impensable la construcción de nuevo orden social sin asumir nuestras culpas ciudadanas. Porque los deberes ciudadanos no sólo se expresan a través del voto. Porque el progreso no sólo depende del presidente.

En definitiva, les invito, "a bajarle dos " en jerga juvenil caraqueña. A dejar de gritar. A dejar de salir de casa peleando con Nicolás. Mi invitación es a preguntarse qué estamos haciendo bien y qué estamos haciendo mal, nosotros como individuos, como ciudadanos y como sociedad. Les invito a que hablen con su vecino, con el señor del kiosco y con el mototaxista que les hace la carrerita. Es fundamental reconocernos. Es necesario comunicarnos para romper barreras y poder encontrarnos en aquello que nos une. 


Es indispensable concientizar nuestra diversidad, nuestras aspiraciones como nación y nuestra gracia espiritual como individuos. Lo colectivo va siempre de la mano de lo invididual.

Artículo escrito para Encuentro Posible